Proyecto personal Sakae Tsuboi

Sakae Tsuboi (1899-1967) es una escritora japonesa totalmente desconocida fuera de Japón. Su obra más destacada es Nijū-shi no Hitomi (Veinticuatro ojos, 1952), llevada con éxito al cine por primera vez en 1954. Por lo que yo sé, aún no ha sido traducida al español.

Aunque se la considera una escritora de literatura juvenil, sus historias esconden asuntos tan serios como las injusticias sociales, la discriminación y los horrores de la guerra, y, en la mayoría de sus obras, se retrata con afecto y humor la vida de una pequeña comunidad rural que tiene que hacer frente a toda suerte de adversidades.

Por lo general, cuando leemos a un escritor que nos gusta, tendemos a buscar información sobre su vida para comprender mejor el conjunto de su obra, y también, por qué no, por simple curiosidad. Sobre Sakae Tsuboi no he encontrado nada en español, apenas una sencilla reseña en Wikipedia con muy pocos datos y una reducida biografía en inglés. Pero buscando y buscando, finalmente, di con dos biografías en japonés: Watashi no aishita kodomotachi (Mis amados niños), de Ikuko Taki; y Tsuboi Sakae (Sakae Tsuboi), de Reiko Mori.

No es fácil para mí leer estas obras en japonés. Tengo que pelearme con los kanjis, la lectura de topónimos, buscar el significado de muchas palabras, comprender refranes y dichos, conocer el contexto histórico y, sobre todo, desentrañar las sutilezas de un lenguaje tan diferente del mío… todo un reto. Pero creo que puede valer el esfuerzo.

Mi proyecto es, pues, leer estas dos biografías (con todo el trabajo que conlleva) y hacer una traducción resumida de sus capítulos para dar a conocer la vida y obra de esta autora.

Nota: Entiendo que en internet todo es de todos, pero agradecería que se respetara la autoría de mi trabajo y, ¡cómo no!, la de las autoras de las biografías.

Bibliografía

Shibata Schierbeck, Sachiko, Marlene R., Edelstein (1994): Japanese Women Novelists in the 20th Century: 104 Biographies, 1900-1993. Museum Tusculanum Press.

Wikipedia.

Biografías de Sakae Tsuboi:

Mis amados niños, de Ikuko Taki

Sakae Tsuboi (biografía), de Reiko Mori

Momiji, rajio taisō y una coronación

Esta mañana salí a pasear muy temprano por el parque. El cielo estaba cubierto de nubes oscuras y blancas, y la temperatura era muy agradable.

Bajo mis pies, sentí la tierra blanda por las lluvias del día anterior. Los numerosos arces que rodeaban la pista de béisbol vestían ya los colores del otoño, y debajo de estos, se extendían alfombras de hojas rojas y amarillas, todavía frescas y lozanas. Yo caminaba con paso vivo, pero no puede evitar detenerme algunas veces para recoger algunas de esas hojas que me parecían tan bonitas; unas eran de un intenso color rojo, y otras, de amarillo pálido. Un señor que pasaba cerca, al verme, me hizo un comentario, tal vez sobre la belleza de las hojas, pero no lo entendí muy bien y le respondí con una risita amistosa.

En la zona infantil había un grupo de personas mayores que, con una radio encendida, repetían al unísono los ejercicios de rajio taisō. Sus movimientos eran lentos y suaves, y se les veía a todos llenos de energía. Desde luego, un buen paseo y un poco de ejercicio es el mejor modo de empezar el día.

Hoy se celebraba la coronación del emperador Naruhito.

Después de la comida, hemos seguido la ceremonia por la tele, que ha sido muy similar a la que se realizó en mayo, pero esta vez la familia real vestía el tradicional ropaje imperial, y a mí, como extranjera, me pareció muy interesante, aunque la ceremonia en sí fue bastante aburrida y lenta.

Momiji紅葉: color rojo de las hojas en otoño.

Rajio taisō ラジオ体操: programa de radio de ejercicios gimnásticos de de la NHK, dura 15 minutos.

Un detallito

Las pequeñas alegrías son la sal de la vida. Los detallitos, esas pequeñeces que no parecen gran cosa, siempre me han hecho mucha ilusión.

Una amiga me ha regalado este monedero hecho a mano por su madre. Me ha dicho: «Toma, un regalito para ti»; y me he encontrado con esta bolsita con forma de mochila. Tan coqueta y pequeñita.

Pero ahora pienso: ¡cómo voy a utilizar y estropear algo tan bonito!