Vuelve la nieve

Por diferente motivos, hacía días que no salía a pasear por la mañana. Pero hoy lo hice.

Lo primero que vi al abrir la puerta fue el suelo cubierto de nieve reciente. Acababa de empezar a nevar. Decidí llevarme el paraguas y, muy abrigada, salí a andar por las oscuras y solitarias calles de la ciudad. En el parque alguien corría con la cabeza descubierta, en apariencia, indiferente a los copos de nieve que se introducían en sus ojos. Creo que no había nadie más, quién querría caminar con ese tiempo…

Me dolían las manos a pesar de los guantes. Moví los dedos una y otra vez para entrar en calor y cerré el paraguas.

La nieve poco a poco fue cambiando el aspecto de las calles, su blancura se derramaba sobre el suelo, los coches, los edificios… con cada paso que daba aplastaba su superficie emitiendo un curioso sonido; tras él quedaban las huellas de mis zapatillas deportivas.

Autor: Matilda

Amante de los libros (¡los de papel!) y la naturaleza, buscadora de pequeños tesoros. Esa soy yo. Española en Japón.

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