Uchiwa

El verano atípico de Japón —y del resto del mundo— del año 2020 está llegando a su fin.

Atípico por varias razones. Por el coronavirus y sus mascarillas. Por los lugares de ocio vacíos. Por los días de escuela en período vacacional. Por una temporada de lluvias larguísima. Y también por un mes de agosto tórrido, seco y muy caluroso.

Para hacer frente a ese calor, no he tenido más remedio que hacerme amiga del aparato de aire acondicionado, que se ha convertido en mi fiel compañero sin quejarse ni una sola vez. Sin embargo, en mis escasas salidas al exterior no he podido llevármelo conmigo y he tenido la tentación de adquirir uno de esos pequeños ventiladores de mano que tanto se han puesto de moda, para refrescarme la cara en las caminatas por la ciudad. Pero ¿para qué comprar ese aparatejo cuando ya tengo un puñado de ventiladores manuales? Los uchiwa.

Los uchiwa no son otra cosa que abanicos de forma ovalada que en España conocemos con el nombre de pai pai. Los tradicionales están hechos de bambú y papel, pero en la actualidad casi todos son de plástico y papel. Se suelen ofrecer gratuitamente en los festivales para promocionar diferentes eventos y productos. Yo tengo una buena colección que cada año va aumentando.

La palabra uchiwa tiene una curiosa historia. Si se escribe como suena, 打ち羽, significa golpear con una pluma, tal vez porque se utilizaba para matar los molestos insectos del verano. Pero no se escribe de este modo, sino con los ideogramas 団扇, que significan redondo y aire que se produce al cerrar y abrir las puertas, respectivamente, porque así es como se escribía abanico en chino, el idioma culto del antiguo Japón.

Por cierto, esta tarde Shinzo Abe, primer ministro de Japón, ha anunciado que tiene la intención de dimitir porque se encuentra enfermo de colitis ulcerosa.

Verano atípico.